viernes, 25 de mayo de 2012
Vendedores de humo
miércoles, 4 de abril de 2012
Nunca llueve a gusto de todos - redondillas

Ya volvieron las tormentas,
cielo plomizo y cubierto,
en el campo están contentos
y los fieles se lamentan.
Pues después de esperar tanto
suspenden las procesiones,
tristes van los capuchones
sin pasear a los santos.
Otros mas suerte tendrán,
bajarán de sus altares
y acompañarán millares
la imagen de su deidad.
Otros altares se elevan,
no en los templos, en el cielo,
descargan un fresco velo
que los cúmulos avenan.
Resucitas la cebada,
¡ven Primavera, bonita!
Haz que la tierra marchita
de verdor sea renovada.
Y es que nunca lluvia habrá
que de todos gusto sea,
su llegada unos jalean
y a otros les hace llorar.
viernes, 10 de febrero de 2012
Soneto a Garzón (o de la injusta Justicia)

De su cargo Garzón fue relevado,
muy tajante el Supremo dictamina;
Quien dignificó a Chile y Argentina
en su propio país queda vetado.
Se le acusa de haber prevaricado,
de actuar bajo efectos de la inquina,
de escuchar lo que cuenta cada esquina,
de dar voz a quien siempre fue acallado.
Sindicatos y fuerzas del franquismo
brindan orgullosos y sonrientes
la renovada impunidad del mismo.
Ahora resulta ser algo imprudente
condenado por totalitarismo,
juzgar al que se sabe delincuente.
martes, 3 de enero de 2012
El ocaso del mundo rural castellano

Solo quedan ya escombreras,
tus pagos abandonados,
desiertas están las eras.
No hay bueyes cargando arados
que arañen la dura tierra.
Ya solo quedan herrumbres
en aperos oxidados.
Se perdieron las costumbres,
nadie las ha recordado
y lo escrito ardió en la lumbre.
Solo quedan ya ruinas,
se derrumban los tejados.
Y en las aldeas vecinas
los comercios han cerrado
al igual que las cantinas.
Ya solo quedan abuelos,
viejos, tristes y cansados.
Hijos y nietos huyeron
dejando atrás el poblado
en el que todos crecieron.
Solo queda ya el mutismo
en inmuebles clausurados,
las calles no son lo mismo
sin el eco, silenciado
en el fondo del abismo.
Ya solo quedan trasvases,
mil molinos han plantado,
canteras, placas solares
y bidones enterrados
con residuos nucleares.
Solo quedan ya despojos.
La tristeza se ha adueñado
del brillo que había en tus ojos
al ver este triste hado
que causa rabia y enojo.
¿Quién permitió este tormento?
¿Quién propició este legado?
Si ese maldito no ha muerto,
al menos, que esté enterrado
en los restos de algún huerto.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Décima de fuego y agua

El fuego y el agua son, de los cuatro elementos clásicos, los que más daño causan. El primero se acompaña del aire, fiel compañero a la hora de propagarse. El segundo, arrastra la tierra o provoca que ésta se derrumbe de las laderas. Un incendio no conoce de límites y se extiende en todas direcciones, por lo que para disminuir sus efectos es necesario delimitar su expansión. Para parar una riada, sin embargo, lo importante es no poner obstáculos en su trayecto, único, hacia cotas más bajas, un camino de sobra conocido donde a nadie en su sano juicio se le ocurriría poner barreras que impidieran el desalojo del agua.
Para arreglar los problemas
que da el primer elemento,
has de hacer que vaya lento,
acotar sus viles llamas.
Mas si con valía clamas
que al segundo has de atajar,
deja que corra sin más
no pongas impedimentos.
Uno que se ahogue sin viento
y otro que vuele hasta el mar.