viernes, 25 de mayo de 2012

Vendedores de humo




A nadie tienen contento
tras ganar las elecciones,
nos dan grandes vacaciones
con suspensión de empleo y sueldo.

Recortan en sanidad,
lo mismo en educación,
cortan la financiación
para un banco rescatar.

Y todas culpas serán
para el que mandaba antes,
aunque usen los mismos guantes
para robarnos el pan.

Si habiendo gran mayoría
¡buena gana dialogar!
Y si vais a protestar
os mando a la policía.

Sindicatos y mineros,
Pymes y "quince eme".
El único que no teme
es político o banquero.

Ni un honorable rector
gozará tal privilegio.
Negociar es sacrilegio
para el "Cid Recortador".

Nos desvían la atención
con primicias humeantes:
-El rey cazando elefantes-
¡Siempre él tan vividor!

Ladrando y perdiendo el norte
va la "señá" Esperancita
corriendo rauda a la cita
de emborronar un deporte.

Y el más refinado ardid
por la atención desviar
es meterse en Gibraltar
cual si fuera Perejil.

Apréndete bien la cita:
-Sube la prima de riesgo-
Lleva el ritmo que tu sueldo,
solo que a ti te lo quitan.

miércoles, 4 de abril de 2012

Nunca llueve a gusto de todos - redondillas


Ya volvieron las tormentas,

cielo plomizo y cubierto,

en el campo están contentos

y los fieles se lamentan.


Pues después de esperar tanto

suspenden las procesiones,

tristes van los capuchones

sin pasear a los santos.


Otros mas suerte tendrán,

bajarán de sus altares

y acompañarán millares

la imagen de su deidad.


Otros altares se elevan,

no en los templos, en el cielo,

descargan un fresco velo

que los cúmulos avenan.


Resucitas la cebada,

¡ven Primavera, bonita!

Haz que la tierra marchita

de verdor sea renovada.


Y es que nunca lluvia habrá

que de todos gusto sea,

su llegada unos jalean

y a otros les hace llorar.

viernes, 10 de febrero de 2012

Soneto a Garzón (o de la injusta Justicia)




De su cargo Garzón fue relevado,

muy tajante el Supremo dictamina;

Quien dignificó a Chile y Argentina

en su propio país queda vetado.


Se le acusa de haber prevaricado,

de actuar bajo efectos de la inquina,

de escuchar lo que cuenta cada esquina,

de dar voz a quien siempre fue acallado.


Sindicatos y fuerzas del franquismo

brindan orgullosos y sonrientes

la renovada impunidad del mismo.


Ahora resulta ser algo imprudente

condenado por totalitarismo,

juzgar al que se sabe delincuente.

martes, 3 de enero de 2012

El ocaso del mundo rural castellano


Solo quedan ya escombreras,

tus pagos abandonados,

desiertas están las eras.

No hay bueyes cargando arados

que arañen la dura tierra.


Ya solo quedan herrumbres

en aperos oxidados.

Se perdieron las costumbres,

nadie las ha recordado

y lo escrito ardió en la lumbre.


Solo quedan ya ruinas,

se derrumban los tejados.

Y en las aldeas vecinas

los comercios han cerrado

al igual que las cantinas.


Ya solo quedan abuelos,

viejos, tristes y cansados.

Hijos y nietos huyeron

dejando atrás el poblado

en el que todos crecieron.


Solo queda ya el mutismo

en inmuebles clausurados,

las calles no son lo mismo

sin el eco, silenciado

en el fondo del abismo.


Ya solo quedan trasvases,

mil molinos han plantado,

canteras, placas solares

y bidones enterrados

con residuos nucleares.


Solo quedan ya despojos.

La tristeza se ha adueñado

del brillo que había en tus ojos

al ver este triste hado

que causa rabia y enojo.


¿Quién permitió este tormento?

¿Quién propició este legado?

Si ese maldito no ha muerto,

al menos, que esté enterrado

en los restos de algún huerto.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Décima de fuego y agua


El fuego y el agua son, de los cuatro elementos clásicos, los que más daño causan. El primero se acompaña del aire, fiel compañero a la hora de propagarse. El segundo, arrastra la tierra o provoca que ésta se derrumbe de las laderas. Un incendio no conoce de límites y se extiende en todas direcciones, por lo que para disminuir sus efectos es necesario delimitar su expansión. Para parar una riada, sin embargo, lo importante es no poner obstáculos en su trayecto, único, hacia cotas más bajas, un camino de sobra conocido donde a nadie en su sano juicio se le ocurriría poner barreras que impidieran el desalojo del agua.


Para arreglar los problemas

que da el primer elemento,

has de hacer que vaya lento,

acotar sus viles llamas.

Mas si con valía clamas

que al segundo has de atajar,

deja que corra sin más

no pongas impedimentos.

Uno que se ahogue sin viento

y otro que vuele hasta el mar.